Tunez, Kairouan, Tozeur

Nos levantamos mejor dormidos que el día anterior que fuimos precabidos. Cogemos las maletas y todos para el bus, preparados para un largo viaje puesto que vamos a cruzar el país de norte a sur.

Primer destino la ciudad de Kairouan:

Kairuán, Kaïrouan, o Qayrawan (árabe: القيروان) es una ciudad de Túnez y la capital de la gobernación de Kairuán, localizada a unos 160 kilómetros al sur de la capital. En 2003 la ciudad tenía una población de unos 150.000 habitantes aproximadamente. Fundada alrededor del año 670, el nombre original podría derivar del persa Kâravân y acabó convirtiéndose en kairuwân, aunque es más probable que sea árabe y venga de la misma palabra que dio nombre a El Cairo, que significa «campamento», justo lo que era esta ciudad en su fundación, un campamento militar.

En un artículo titulado «Towards A Strategic Geopolitic Vision of Afro-Arab Relations» el profesor Kwesi Prah declara:

En el año 670, los árabes habían tomado Túnez y, para el 675, ya habían terminado la construcción de Kairuán, la ciudad que se convertiría en la primera base árabe del norte de África. Más adelante durante el periodo medieval, Kairuán se convirtió en la tercera ciudad más santa del islam, por detrás de La Meca y Medina, debido a su importancia como centro de la fe islámica en el Magreb. (wikipedia)

 

Primera parada del viaje es en las reservas de agua construidas por los Aghlabíes en el siglo IX, enormes depósitos de agua que nos dan idea de la importancia y necesidad de agua que tenían por aquellos lares.

DSCN2867 (Copy)

DSCN2869 (Copy)

 

Impresionados por los depósitos de agua nos dirigimos al mausoleo del Barbero, que según cuenta la leyenda fué un apostol del profeta Mahoma que tras su muerte se quedó con tres pelos de su barba y con ellos fue embalsamado.

DSCF6186 (Copy)   DSCN2885 (Copy)

DSCN2873 (Copy)

Pudimos pasear por la mayoría del mausoleo sin ningún problema tanto por el exterior como por el interior admirando todo aquello que veíamos, increible arquitectura y arte árabe, sus techos y paredes azulejadas con versos del corán insertados en ellos.

Como cualquier guiri que se precie, quisimos sacar fotos del Barbero pero estaba en una zona reservada únicamente para los fieles, por lo que nos fué imposible acceder al lugar, pero un fiel que sí podía entrar se encargó de coger las cámaras de fotos de muchos que allí estábamos y muy agradablemente nos fue sacando fotos del Barbero.  Para ser bien agradecidos muchos de los que recibimos las cámaras con las fotos le dimos un agradecimiento en forma económica.

DSCN2893 (Copy)

Paramos en la zona exterior de las murallas de la medina, y en poco más de 100 metros entramos por una de las puertas de la ciudad. La sensación que se siente dentro pese a que nos encontramos frente al zoco es de tranquilidad. Hay cantidad de tiendas y vendedores pero no hay ninguna sensación de agobio ni pesadez pues nos dejan andar siempre y cuando no paremos a mirar que ya entonces les damos pié a que nos aborden con el regateo. Hay cantidad de teorías sobre el regateo, pero en cada caso o situación funciona la de cada uno. En mi caso es un poco anarko, al poco de entrar en la medina, nos gustó un pequeño tamtam decorativo y nos pedía 70 dinares, despues de un rato bajó a 10 y cuando me monté en el bus me lo ofrecieron por 5 dinares.

En nada se llega a la Gran Mezquita de Kairouan construida en el año 670 y es considerada como el más antiguo santuario del Occidente musulmán.

Poco tiempo después de su construcción, la mezquita es destruida en 690, durante la ocupación de Kairuán por los bereberes dirigidos por su jefe Kusayla. Después de la victoria de las tropas árabes, el santuario es reconstruido por el General Ghassanide Hassan Ibn Numan en 703. Con el crecimiento de la población de la ciudad de Kairuán, Hisham ibn Abd al-Malik, califa omeya de Damasco, ordena durante el siglo VIII los trabajos de urbanismo y reconstrucción de la mezquita a excepción de su mihrab. En 772, una nueva reconstrucción se planifica bajo la dirección del gobernador Yazid bin Hâtim.

Durante el reinado de los soberanos Aglabies, Kairuán alcanza su apogeo y la mezquita aprovecha este período de calma y de prosperidad. En 836, Ziadet Allah Ier reconstruyó la mezquita por última vez. En 862, Aboul Ibrahim aumenta el oratorio con tres tramos hacia el norte, y añade la cúpula por encima de la entrada. En 875, Ibrahim II persigue la construcción de tres tramos a costa del patio que es también amputado sobre los tres otros costados por galerías dobles.

Globalmente el aspecto actual de la mezquita es del siglo IX. Posteriormente se produjeron restauraciones menores que conciernen a la totalidad de la construcción, sobre todo en la época de la dinastía Hafsida (1228-1574), pero que no afectan a su arquitectura. La Gran Mezquita de Kairuán preserva su apariencia del período de los príncipes Aglabies. (wikipedia)

DSCF6199 (Copy)

DSCN2928 (Copy)

DSCN2901 (Copy)

DSCN2902 (Copy)

DSCF6198 (Copy)

DSCN2903 (Copy)

Impresionados por la enormidad de la Gran Mezquita, salimos de la misma y damos una pequeña vuelta por la medina visitando varias tiendas que nos sorprenden por su género. Una pastelería que hace honor a la fama de los dulces árabes con unos enormes mostradores llenos de diferentes dulces.

Cogemos de nuevo el bus y camino hacia Tozeur paramos en un restaurante para comer que ya es hora. Un menú variado para comer pero con un ingrediente que se nos hará habitual en nuestro circuito, el pollo, en esta ocasión a la plancha.

Damos buena cuenta de todo salvo de una salsa parecida al tomate frito pero más oscura con unos frutos que la acompañaban puesto que nos comentan que es dinamita para el estómago.

El camino que nos queda es largo, pero las paradas y los pueblos por los que pasamos hace que no se haga duro y nos dedicamos a conocernos dentro del bus y la verdad que hay gente que SE LA CONOCE y se empieza a temer.

 

Llegamos a la hora de cenar cansados del viaje pero una sensación de miedo nos surge al ver la entrada del hotel puesto que no parece ni de media estrella pues parece un poco abandonado. Entramos en recepción y ya sube a una estrella que no es poco pero tras coger las llaves de nuestra habitación cambia la opinión a dos o tres estrellas según donde se mire. Si miramos en el interior nos quedamos en dos estrellas pero si miramos del balcon sube a tres estrellas solo por el hecho de como tienen el exterior. Una gran piscina con agua limpia rodeada de sombrillas de palmera y la arena recrean un escenario próximo al desierto o playa y se agrada.

Bajamos a cenar y tenemos buena cena no nos podemos quejar pero el plato que nos apareció en las anteriores sentadas hoy vuelve a aparecer en forma de pollo en salsa, que no por estar muy bueno no deja de repetir un poco.

Después de cenar nos cambiamos y nos vamos a dar un chapuzón en la piscina. La temperatura es muy agradable y el agua no deja de invitarnos a nadar un poco.

Para seguir haciendo honor al nombre del circuito hacemos una pequeña recolección de «sorpresas» y el hotel nos ofrece alguna como por ejemplo que duchandome me quede con la alcachofa en la mano, aquel que conforme se levanto de la taza del WC se le quedó pegada al trasero la tapa, o aquella mujer que se encontró homigas y alguna cucaracha en la cama de sus hijos.

A dormir que el cansancio aprieta y al día siguiente toca más.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *